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Martes 29 Abril 2008

Esto no es exactamente un cortometraje. Bueno, ni exactamente ni de forma imprecisa; no lo es, y punto pelota. Se trata de un anuncio realizado con animación 3D para promover el consumo de productos lácteos en Francia. Y no, tampoco lo firma ningún famoso ni está protagonizado por una estrella, así que en principio no habría ninguna razón para que figurara aquí. Pero como es la cosa más bizarra y aberrante que he visto en mucho tiempo, no he podido dejar pasar la oportunidad de enlazarlo. O sea, ¿cómo describirlo?… Para empezar, sepan que el organismo que se encuentra detrás es el Centro Nacional Interprofesional de la Economía Láctea, que al menos por el nombre suena a una cosa seria.

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Pues imagínense, para incitar a los críos a beber leche y a atiborrarse de mantequilla y yogur, que ya se sabe que es bueno para el desarrollo de los huesos, no se les ocurre otra cosa que sacar a una vaca gigante, con unas no menos mastodónticas ubres, que empieza a soltar leche a chorro por sus cuatro pezones encima de unos esqueletos de aspecto grimosamente edulcorado que representan a los niños. Y no les cuento más, porque esto es pa verlo. Sólo añadiré que parece que los publicistas responsables de esta cosa gestaran la idea en pleno viaje lisérgico y que hubieran dado rienda suelta a sus fantasías sexuales más delirantes. Es… no sé… es como un encontronazo entre Tim Burton y Benny Hill (o Russ Meyer, si lo prefieren) con la oligofrenia de los Teletubbies. Su página web también anda cercana al Horror.

En la imagen: Fotograma del anuncio de Les Produits Laitiers - Copyright © Centre National Interprofessionnel de l’Economie Laitière. Todos los derechos reservados.

Sábado 10 Noviembre 2007

Por todos es conocida la afición de Christopher Walken por mover el esqueleto. O, más que afición, deberíamos decir vocación, porque lo que quizás no sepa tanta gente es que, antes de dedicarse al cine, el protagonista de “Atrápame si puedes” y “Sleepy Hollow” trabajaba como profesor de danza en un teatro musical. Aunque todavía podemos verlo en cartelera en la nueva versión de “Hairspray”, donde también se marca sus pasitos, una de sus últimas exhibiciones más antológicas en este sentido fue como protagonista del videoclip “Weapon of choice” de Fatboy Slim, en el que el actor combinaba el sex appeal del académico Paso del Ganso con los estilosos movimientos de brazos, insinuantes golpes de cadera y rotaciones pélvicas de inspiración setentera a lo Tony Manero, para acabar levitando por los aires como un bendito. El éxito de aquella demostración de estilo fue tal que tuvo su particular adaptación pasada por el filtro Benny Hill.

En realidad, el bailoteo ha estado presente a lo largo de toda su carrera, como nos deja bien claro este montaje realizado con imágenes de “El cazador”, la película de Michael Cimino que le valió un Oscar®. Más recientemente, también se arrancaba al ritmo de la legendaria “Delilah” de Tom Jones en este surrealista momento de “Romance & Cigarettes”, el tercer trabajo como director de otro sin par, John Turturro. Pero lo que yo quería enseñarles, de hecho, era otra cosa, grande, muy grande. Prepárense para ver al Walken más artistazo, desenfadado, carismático, polifacético, glamuroso, canalla, divertido, electrizante y, en definitiva, más de rompe-y-rasga en todo su esplendor en este mítico vídeo, perteneciente a un número del musical retro de 1981 “Dinero caído del cielo”. Walken no sólo canta, danza, baila claqué y les toca las tetas a todas las tías que se le ponen a tiro —con la dificultad adicional que esto último implica—, sino que nos obsequia con un striptease coreografiado que deja en paños menores —valga la tontería de juego de palabras— a lo de Richard Gere en “Chicago”. Qué pedazo de fenómeno es este tipo hasta en calzoncillos, camiseta Imperio y calcetines con liga.

En la imagen: Christopher Walken en “Dinero caído del cielo” - Copyright © 1981 Hera Productions, Metro Goldwyn Mayer y SML Production Group. Todos los derechos reservados.