No deja de resultar curioso que mientras que el hitchcockiano anuncio de Freixenet firmado por Martin Scorsese ha obtenido una amplia repercusión en todos los medios —en gran parte debido, desde luego, a la pasta que se han dejado, primero, realizándolo y, después, promocionándolo—, estas pre-Navidades pasadas, época en la que muchas marcas aprovechan para estrenar sus nuevas campañas o comienzan a difundirlas de manera masiva, apenas se haya hablado, en comparación, sobre otros comerciales que también contaban con directores de renombre detrás de las cámaras y que en muchos casos estaban protagonizados asimismo por estrellas sobradamente conocidas. Es más, me temo que algunos de ellos no sólo han pasado sin pena ni gloria por la pequeña pantalla, sino que incluso muchos espectadores deben de haberlos vistos decenas de veces sin saber, y puede que hasta sin reconocer, quién era su responsable.

Empecemos por los dos que a mí me han dejado más indiferente, no porque sean malos o pobretones, sino porque manejan conceptos tan típicos, genéricos e intercambiables dentro de la línea de productos a cuyo consumo promueven, los tan socorridos perfumes, que podrían haber sido realizados perfectamente por cualquier otro mandao. Me refiero al spot de Coco Mademoiselle, que volvió a reunir al director británico Joe Wright con su musa Keira Knightley tras “Orgullo y prejuicio” y Expiación: Más allá de la pasión”, y al de Midnight Poison de Dior, con la bondiana Eva Green a las órdenes de un Wong Kar-Wai que veía cómo su toque personal quedaba bastante más eclipsado que en el cortometraje que le encargaron los de Philips. Mucho más evidente se hace la mano de David Lynch, todo un experto ya en estas lides, en su último anuncio para la fragancia Gucci by Gucci. Y termino con uno de mis favoritos, y probablemente uno de los más populares durante las últimas semanas, el de Martini a cargo de Robert Rodriguez. No es sólo por la glamurosa ambientación retro-cinéfila, porque a “Giorgio” Clooney el blanco y negro le siente tan bien, o por su tono travieso en general. Es que el momento castración practicada al toro de hielo es «magnífico». Y Leonor Varela está de cortar el hipo… y lo que haga falta.
En la imagen: Fotograma del anuncio de Midnight Poison - Copyright © 2007 Dior. Todos los derechos reservados. Fotograma del anuncio de Martini - Copyright © 2007 Martini. Todos los derechos reservados.